viernes, 31 de enero de 2025

Coplas de ciego: "Romance de Delgadina"


El romance de Delgadina que me legó mi padre es uno de los más difundidos dentro de la tradición oral del mundo hispánico. Fue a partir del siglo XIX y sobre todo del XX cuando se empezaron a recoger por escrito cientos y miles de versiones de romances obtenidos de al memoria colectiva del pueblo. Como las coplas los romances eran recitados o cantados por aquellos ciegos ambulantes, casi mendicantes que recorrían los pueblos y la plazas de la España profunda y vendían versiones impresas en pliegos o folletos. Esta es la versión que escuché a mi padre, Antonino. Y a continuación dejo una grabación con el citado romance.


Tres hijas tenía el rey,
todas tres como la plata,
y la más pequeña de ellas,
Delgadina se llamaba. 
Un día al ir para misa,
su padre la reparaba:
Delgadina, Delgadina,
tú has de ser mi enamorada.

No lo quiera el Rey del cielo
ni la Virgen soberana.
Ser yo mujer de mi padre,
de mis hermanos madrastra!

La agarra por los cabellos
y a una torre la arrastrara;
no la daba de comer,
más que pez y agua salada. 
Delgadina con gran sede
se asomara a la ventana
y viera abajo a su madre
en silla de oro sentada.

Madre, si es usted mi madre,
por Dios deme un jarro de agua
que el alma tengo en un hilo
y la vida se me acaba.

Vete de ahí, hija de perro;
vete de ahí perra malvada,
que va para cuatro años
que me tienes mal casada. 
Delgadina con gran sede
se asomó a otra más alta,
y viera allí a sus hermanas
lavando paños de Holanda.

Por Dios os lo pido, hermanas,
que me deis un jarro de agua,
que el alma tengo en un hilo
y la vida se me acaba.

Yo bien te lo diera, hermana,
y todas las que aquí lavan,
pero si padre lo sabe,
la cabeza nos cortara.

Delgaidina con gran sede,
asomose a otra más alta,
y abajo viera a su padre
con gran jueguito de barra.

Padre, si es usted mi padre,
por Dios deme un vaso de agua
que el alma tengo en un hilo,
y la vida se me acaba.

Yo bien te la diera hija,
pero has de cumplir palabra.
Yo se la cumpliré, padre,
aunque sea de mala gana.


Alto, alto, mis criados,
a Delgadina dadle agua
Unos van con jarros de oro,
otros con jarros de plata.

Más por mucho que corrieron,
Delgadina muerta estaba
A los pies de Delgadina,
una fuente que manaba.

El primero que llegase,
la vida tiene ganada
el último que llegase,
la vida tiene jurada.

La cama de Delgadina
de ángeles está rodeada
y la cama de su padre,
de sierpes y cosas malas.

jueves, 30 de enero de 2025

Falsos muertos y enterrados vivos en la epidemia de gripe del 18 en Fuentes de Nava

A principios del siglo XX hubo una epidemia de gripe muy grave en el mundo. La conocerán algunos porque injustamente fue llamada como gripe española, mató en 1918 entre 30 y 50 millones de personas en un año, en España fallecieron no menos de 300.000 personas, de las que unas 3.500 lo hicieron en Palencia y varios cientos en el partido judicial de Frechilla al que pertenecía Fuentes de Nava. Tenía mi abuela Teodora entonces unos 18 o 19 años cuando sucedió uno de tantos hechos que acaecían cuando fallecía mucha gente y se daban prisa por enterrarlos. Contaré un par de casos que contaban mis padres y que se me han quedado archivados en mi memoria.

Parece ser que un vecino del pueblo  enfermó de la dichosa gripe y  falleció o al menos eso creyeron, pues  quedó como  muerto, en estado cataléptico. Nada más fallecer  le trasladaron al depósito del camposanto, a la espera de ser enterrado al día siguiente, pero aquella misma noche llamaron a la puerta de la casa familiar. Preguntaron, ¿Quien es? Abre, contestó una voz familiar. Dijo la hija, ¡es mi padre!, contestó el otro hijo , ¿cómo puede ser, si esta muerto?. Abrieron y allí, a la puerta de la casa, en efecto estaba su padre. El padre no había muerto, había despertado de su catalepsia, salido del depósito, (que al parecer estaba iluminado por una escuálida bombilla) y había saltado las tapias del cementerio, rumbo a su casa. Se pueden imaginar el susto, la sorpresa y luego la alegría imagino tanto del muerto resucitado como de la familia.

En aquella misma época pandémica de 1918, la mujer del señor Juan (ignoro el apellido) había enfermado y muerto de gripe o al menos eso creyó todo el mundo. Pero en esta ocasión, la historia fue muy diferente. La habían enterrado viva, pues poco después tuvieron que exhumar su restos y el cuerpo estaba de espaldas, dado la vuelta boca a abajo. Imaginense la desesperación de la pobre mujer al despertar de su letargo y comprobar que estaba sepultada viva.

Actualización: quien iba  a decirnos que a la vuelta de un año de escribir este post sufriríamos una pandemia similar a aquella. 

miércoles, 29 de enero de 2025

Album sonoro familiar: "Recuerdame"

.Esta era una canción que a menudo se la oí cantar a mi madre, Cecilia. La cantaba también en su juventud, cuando aun vivía su abuela Petra, en la casa de sus padres, en Fuentes de Nava. La abuela siempre le advertía a su nieta, mi madre,  que esa canción tenía mucha "miga", se entiende para aquellos años en los que cualquier alusión al sexo estaba vedada o prohibida. Se llamaba "Recuerdame", Era una especie de tango lento que en aquellos años 40 cantaban artistas como  Los chavales de España o  Mario Visconti , de cuya actuación dejo aquí una muestra. Decían así sus primeras estrofas:


Fue solamente un instante
lo que duró nuestro amor
pero un momento es bastante
para gozar de una flor

Aquella noche ha pasado
no volverá nunca más
tu ya no estás a mi lado
pero en mi pecho sí estás

Recuerdame cuando feliz
lejos de mi estarás
y un nuevo amor tendrás
Recuerdame!


martes, 28 de enero de 2025

Recuerdos infantiles."Alguien llama a la puerta"

Me contaba mi madre, Cecilia,  que cuando ella y sus hermanos eran niños, debía ser la década de los años 30, solía venir, su padre,  el abuelo Vicente del campo, en Fuentes, era pastor, y tras la cena, al calor de la chimenea del hogar, en la cocina, acostumbraba a contarles  historias de fantasmas, muertos y aparecidos. De aquellas historias o cuentos recuerdo de forma insistente el final de uno de ellos que tenía una estructura narrativa in crescente un tanto teatral hasta que acababa invariablemente  con un brusco ademan del abuelo que acababa con los chiquillos, mi madre y mis tíos, despavoridos, huyendo a sus respectivas habitaciones. 

Ese final del cuento o tal vez era él todo el cuento,  empezaba con un golpes en la puerta, que de forma onomatopéyica reflejaba el abuelo con una voz hueca, cavernosa, al parecer se trataba de una alma en pena que pretendía volver a por sus restos:


¡¡Tam, tam!! (golpes en el portón de entrada)

Quien es? (preguntaba el niño)

Vengo a por la osadura, dura
que me sacaste de la sepultura (contestaba el fantasma)

Déjale hijo, déjale hijo, 
que ya se irá  (le contestaba su padre)

No me voy, no me voy
que en la puerta de la calle estoy (replicaba el fantasma)
....

Tan, tan (se vuelven  a oir unos golpes más cercanos)

Quien es? (preguntaba de nuevo el niño)

Vengo a por la osadura, dura
que me sacaste de la sepultura (contestaba el fantasma)

Déjale hijo, déjale hijo, 
que ya se irá  (le contestaba su padre)

No me voy, no me voy
que en la puerta del cuarto estoy (replicaba el fantasma)

Y se iba repitiendo, hasta llegar a los pies de la cama o en función del lugar de la casa donde se contase el cuento para finalizar diciendo

No me voy, no me voy
que agarrándote de los pelos estoy 

Y el padre-fantasma-narrador agitaba sus manos que sea agigantaban en sus sombras por  la luz de la lumbre y el concurrido auditorio infantil ponía los pies en polvorosa.

lunes, 27 de enero de 2025

Coplas de ciego: "Un mocito de Mugardo"

En el verano de 1994 o 1995 me hice el firme propósito de intentar recabar de mis padres recuerdos, canciones, romances e historias que hubieran vivido o escuchado en el pueblo que les vio nacer: Fuentes de Nava. Desgraciadamente algunos buenos propósitos míos fueron  como los propósitos que hacemos todos al comenzar el año. Pronto y por circunstancias personales (el inevitable trabajo), dichos propósitos  cayeron en saco roto de lo cual no hay día que no me arrepienta. ¡Cuantos, recuerdos, vivencias e historias perdidos!.


Dedico esta entrada a  una copla que escuché muchas veces a mi padre a lo largo de su vida. "Un mocito de Mugardo". Las coplas de ciego o de cordel se vendieron por lo menos hasta  los años 40 y 50 en muchos  pueblos y mercados de la vieja y rural Castilla, se llamaban coplas de ciego o de cordel y recuerdo por comentarios de mi madre que mi padre era muy aficionado. Eran coplas basadas, dicen, a menudo en sucesos reales. Esta es la versión que escuché a mi padre hace más de veinte años (los cambios están en rojo y  tienen algunas diferencias con la original). Recuerdo también, pues así me lo solía contar  mi padre, que con esta copla solía hacerle dormir a mi hermano mayor, Luis Angel, como si de una nana se tratase,   cuando era muy niño,  y le acunaba rítmicamente en sus brazos,  envuelto en una pelliza. En rojo una versión más o menos oficial de la citada copla. Como se puede ver hay grandes diferencias entre ambas versiones, especialmente desde la mitad y hasta el final y en la estructura del relato.


Un mocito de Mugardo
llamado Martín García 
se enamoró de una joven 
que se llamaba Sofía.

Un mocito de Mugardos llamado Martín García se "enamoró'' de una joven que se llamaba Sofía


A los primeros de enero
con Sofía se casó 
y al cabo de algún tiempo 
de otra se enamoró

A primeros de Enero con Sofía se casó. Y de allí a poco tiempo de otra se enamoró.

Era una joven criada 
que venia de veraneo 
y le robaba el corazón 
aquel mozo postinero

De una criolla que vino a Mugardos de "veraneo" le robaba el corazón a aquel moto postinero. 


Sin dudas ni dilaciones 
los papeles arreglaron
y en un barco los dos juntos
a la Argentina marcharon 

Sin duda ni dilación los papeles arreglaron y en un barco los dos juntos para la Argentina  marcharon
 
donde pasaron los dos
una vida muy dichosa
sin recordar que en España
le quedaba otra esposa

Y allí pasaban los dos una vida muy dichosa sin recordar que en España y él dejaba una esposa.
  
Pero al cabo de algún tiempo
el cambió de pensamiento
porque sentía en su pecho
pues, un gran remordimiento

Mas al cabo de algún tiempo el cambió de pensamiento porque sentía en su pecho un grande remordimiento.

pero al darse cuenta García
de que cometió una infamia
con muchas joyas y alhajas 
trató de volver a España

Al darse cuenta García que cometiera una hazaña con muchas joyas y alhajas trató de volver a España
  
El veinticinco de julio 
a la Coruña llegó
y de allí a pocos días 
en un hotel se hospedó

El día quince de Mayo a La Coruña llegó y durante unos días en un hotel se hospedó

pero un día inesperado
por un jardín paseaba 
y vio venir una joven 
que amargamente lloraba

Mas un día inolvidable que por un jardín paseaba se encuentra con una joven que amargamente lloraba

y le pregunta por que lloras jovencita 
cuéntame lo que te pasa

Por qué lloras jovencita por Dios dime qué te pasa y llorando amargamente la joven le contestaba

Soy una desgraciadita 
sola en el mundo me encuentro
quisiera tirarme al mar 
y no tengo atrevimiento

 Soy una desgraciadita sola en el mundo me encuentro quisiera tirarme al mar y no tengo atrevimiento

No digas esas palabras 
Por Dios ten resignación
ven y cuéntame tu vida 
y te daré mi protección

No digas esas palabras por Dios ten resignación ven y cuéntame tu vida que aquí tienes un servidor.
 
Mi madre era una joven 
que se llamaba Sofia 
casadita con un joven 
llamado Martin García

Yo soy hija de una joven que se llamaba Sofía que se casó con un hombre llamado Martín García. 

al poco tiempo mi padre 
a mi madre abandonó
y mi madre de pensarlo 
de sentimiento murió

quedando desgraciadita 
huérfana de padre y madre
y quedándome una tía 
que tenía como madre

pero como la desgracia
la llevé siempre presente
una enfermedad traidora 
me la mató de repente

y para mayor desgracia 
un infame me engañó
y cuando vio que iba a ser madre
el traidor me abandonó

Pero el traidor de mi padre se fue con otra mujer no se si es muerto o está vivo o si fue "pa" no volver. 

Levántate hija querida
que yo soy tu pobre padre
pues yo fuí quien abandonó
a la pobre de tu madre

Al darse cuenta García que era de él de quien hablaba con mucha pena y dolor al suelo se desmayaba.

Allí formaron un cuadro
padre e hija abrazados 
y en un barco los dos juntos 
a la Argentina marcharon

donde se pasan la vida 
muy feliz y placentero 
y allí dió a luz a un niño 
mas hermoso que un lucero

Levántate hija querida ten compasión de tu padre que yo fui quien abandoné a la pobre de tu madre. 

Y la joven muy gozosa a su padre levantó y después de acariciarle de esta manera le habló: 

Hace tres años y medio que mi madre se murió en el pueblo de Mugardos donde usted la abandonó.

 Pero ¡ah cual perdición un mocito me engañó y ahora que voy ser madre el traidor me abandonó. 

Calla hija de mi vida mándalo a hacer puñeras que traigo yo para ti más de 1 millón de pesetas. 

Y eso a ti que no se te importe y no se te importe nada que tienes aquí a tu padre que nos vamos a encontrar y vamos a ser juntos los dos. 

Entonces de brazos se cogieron y para el hotel marcharon y durante pocos días a Madrid se trasladaron

Y allí viven felizmente los dos como dos señores allí le dio luz a una niña que era un capullo de flor. 

domingo, 26 de enero de 2025

Presentación

Rescato algunas entradas que hice hace poco en  otro  blog  personal para a semejanza de mi Memorias del Viejo Pamplona, y como aquel iniciar un pequeño diario de recuerdos y apuntes sobre la tierra de mi familia. En este blog se volcarán recuerdos personales, historias, leyendas, romances de ciegos, canciones, historia, fotografías sobre una tierra y una época, la Castilla de Tierra de Campos a lo largo del pasado siglo XX, con especial hincapié en el pueblo de Fuentes de Nava y su entorno, en el que pasé los veranos de mi infancia, adolescencia y primera juventud (1965-1971) (1977-1982) (1998). La foto recoge una imagen de la plaza principal de Fuentes, a comienzos de los años 70, con la iglesia de San Pedro a la derecha y el edificio del Ayuntamiento a la izquierda. Sirva este blog en parte también como homenaje a mis muy queridos padres, Antonino y Cecilia, que fallecieron hace  años (mi madre, el 13 de abril de 2013, mi padre, el 8 de abril de 2014, tras más de 60 años juntos) y que siguen y seguirán eternamente presentes en mi memoria.