lunes, 5 de enero de 2026

Nuestro regreso a Fuentes de Nava (1998) y (1999)

Quince años más tarde después de mi última visita, pasados los sanfermines de 1998, creo que al día siguiente de acabadas las fiestas, mi hermano y yo regresamos a Fuentes de Nava. Fue un viaje bastante fugaz. Salimos en tren, el viaje duraba entonces más de tres horas, y llegamos a Palencia. Nos alejamos en un hotelito cerca de la estación, "Los Jardinillos" creo que se llamaba y cenamos en un restaurante cercano cordero lechal, con una ensalada como entrante previo. Al día siguiente temprano y después de desayunar cogimos un taxi y llegamos al pueblo, a la plaza Calvo Sotelo. Desde ahí nos acercamos al número 12 de la calle San Miguel donde vivía mi tía Socorro con su marido José y que era donde íbamos a pasar la noche. 

Cuando llegamos no estaba en casa mi tío así que fuímos a buscarle junto a mi tía. Como siempre y después de tanto tiempo sin vernos nos pusimos al día todo lo que pudimos. Como en otras ocasiones intentaré, en esta ocasión, reconstruir la casa de mi tía. La puerta de entrada estaba protegida por un cortinita de cuentas o de bolitas que en muchos pueblos de Tierra de Campos se usan para dejar pasar el aire, dar sombra sin cerrar del todo la puerta, evitar la entrada de  moscas y otros insectos  y mantener algo de intimidad cuando la puerta está abierta. Tras un pequeño zaguán a la derecha de la casa estaba la cocina, con una ventana que daba al corral. En esta habitación había un colorido sofá y aquí estaba también el frigorífico. Tras ese zaguán y casi enfrente había una habitación que es donde dormimos mi hermano y yo. Una habitación con una cama de sabanas blancas y colchón de lana como los de antes. Junto a esta habitación y enfrente de la puerta de la cocina estaba la habitación de mis tíos. Al corral del ganado se entraba por una pequeña puerta situada a la derecha de la casa. Allí creo recordar que mis tíos nos enseñaron  las diferentes estancias para los animales que hasta entonces y a pesar de los años transcurridos no conocía.

A lo largo de la mañana dimos algunas vueltas por el pueblo, pasamos cerca de la antigua casa de los abuelos maternos que ahora era la casa de mi prima Clarita, también nos acercamos al corro del Cuartel y vimos las lujosas casas que habían construido en aquel rincón, acudimos a algunos bares del pueblo, visitamos una moderna instalación ganadera que había cerca de la casa de los tíos, paseamos por las calles con la tía, mucha gente le preguntaba por quienes éramos nosotros, fuimos hasta el puente sobre el Canal y visitamos la Ermita de San Miguel. Hice unas fotografías que no se revelaron, -cosas de santos-, y las tomas que hice en el pueblo con mi flamante nueva cámara de video Panasonic se perdieron un par de años más tarde en un robo en la Asociación. ¿Una pena!. Por 
la atardecida volvimos a salir por el pueblo en compañía de los tíos. Recuerdo que a cierta hora se levantó un viento frio, "amargacenas" le llaman. En el paseo no encontramos con una amiga de mi madre: la Paulina.

Tras pasar la noche, al día siguiente cogimos el autobús de línea a Palencia para coger el tren que nos llevaría a Pamplona. A finales de agosto del año siguiente, 1999, mi hermano volvió de nuevo al pueblo, esta vez estuvo dos días, sin contar con los de ida y vuelta  y vivió más intensamente la estancia, pues disfruto de las noches y verbenas de las fiestas patronales del pueblo, el día 28 de agosto, fiesta de San Agustín, en compañía de mis tíos. Posteriormente lamentaría no haber podido acompañarle, pero determinadas circunstancias personales y profesionales  me lo impidieron. Antes yo había pasado fugazmente por Fuentes, creo que en 1997, en compañía de unas amistades de Pamplona. Mi hermano también lo había hecho en 1987 pero fueron viajes simplemente de paso. Mi tía Socorro fallecería el 30 de agosto de 2008, a los 87 años de edad.

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