sábado, 30 de mayo de 2026

Album sonoro familiar: Las canciones de "El último cuplé"

"El último cuplé", la película, las canciones que canta Sara Montiel en la cinta, en especial "El relicario" tienen un significado muy especial para mi familia. La vimos varias veces a lo largo de nuestra vida compartida. A mis padres y especialmente a mi madre Cecilia le gustaba mucho esta película. La primera vez que la ví fue de niño, seguramente en las vacaciones en el pueblo, en Autillo y posteriormente varias veces en casa, la última vez en la tarde del 13 de abril de 2013, cuando fallecía mi madre en el Hospital de Navarra y mi hermano me avisaba por teléfono del fatal desenlace. Sara Montiel había fallecido esa misma semana y estaban echando por enésima vez "El ultimo cuplé" como homenaje. Curiosa circunstancia que fuera esta película de final trágico tan vinculada al acervo familiar la que estuviese viendo yo en aquel fatídico momento.

La película la iba a protagonizar inicialmente Carmen Sevilla pero estaba rodando en ese momento "La venganza" de Juan Antonio Bardem. El director Juan de Orduña llamó a Sara que había venido a España de vacaciones tras estar rodando varias películas en Estados Unidos. Se rodó en condiciones muy precarias por falta de dinero. La película se estrenó el 6 de mayo de 1957 y fue la película más taquillera del cine español hasta el estreno de "No desearas al vecino del quinto" en  1970. Supuso la consagración definitiva como estrella de Sara Montiel. Sara interpreta las canciones de la película que incluye títulos tan recordados como "El relicario", "Nena", "Valencia", "Fumando espero", "Y tu no eres eso", "La madelón", "Ven y ven", "Clavelitos", "Sus picaros ojos", entre otros,  a diferencia de otras actrices que eran dobladas por cantantes profesionales.

La película narra la historia de María Luján, una gloria olvidada de la canción que actúa en un cabaret de Barcelona en los años 50. Al encontrarse con su descubridor, Juan Contreras y un grupo de amigos recuerda el pasado, sus comienzos como corista hasta llegar a convertirse es la primera figura del cuplé. Se narra la vida con su tía,  sus primeros amorios, su renuncia al noviazgo para dedicarse al cuplé, sus giras por todo el mundo, un lance por honor, su enamoramiento por un joven torero, Pepe Molina, 10 años más joven que ella. Pepe debuta en Sevilla y luego en Madrid, donde fallece en la plaza ante la mirada de María y su tía. Tras la muerte de su amado torero es cuando María Luján canta "El relicario", vestida de negro y rota por el dolor. Muy afectada por la muerte de Pepe, un médico le aconseja no volver a cantar por una afección cardíaca y se va a París. Posteriormente decide volver a España y se instala en Barcelona. Sus amigos, la animan a volver a cantar y tras una gran promoción vuelve a actuar en Madrid. Allí canta su famoso tema "Nena", tras la cual  emocionada y gravemente enferma, muere en brazos de Juan, vestida de negro y tumbada en la chaise longue. Juan anuncia al público que María ha cantado su último cuplé. A continuación dejo algunas grabaciones de las canciones más famosas de la película, "Y tu no eres eso", "El relicario" y "Nena".



sábado, 23 de mayo de 2026

El Canal de Castilla (1753-2026)

El Canal de Castilla es la obra de ingeniería hidráulica más importante de España y su construcción abarcó  dos siglos: el siglo XVIII y el siglo XIX. Concebido en la Ilustración por el Marqués de la Ensenada, reinando Fernando VI, su objetivo principal era crear una red de navegación que facilitara el transporte de cereales desde la aislada meseta castellana hasta los puertos del Cantábrico. Castilla producía cereal, pero tenía un problema secular: malas comunicaciones, caminos lentos, caros y difíciles. El canal quería romper ese aislamiento.  El proyecto original era mucho más ambicioso que lo que finalmente se construyó. Se llegó a pensar en una red de canales que conectara Segovia con Reinosa/Santander, pero por dificultades técnicas, económicas y políticas solo se ejecutaron tres ramales: Ramal Norte, Ramal de Campos y Ramal Sur. El cuarto ramal, que debía unir Segovia con Villanueva de Duero, nunca llegó a construirse.

Las obras

Antonio de Ulloa redactó en 1753 el Proyecto General de Navegación y Riego para los Reinos de Castilla y León, asesorado por el ingeniero francés Carlos Lemaur, que ya había trabajado en un proyecto previo de hasta siete canales. Las obras comenzaron oficialmente el 16 de julio de 1753 en Calahorra de Ribas, en la provincia de Palencia. Fue una construcción larguísima, discontinua, con parones, guerras, falta de financiación y cambios de modelo de gestión. En 1754 ya se había avanzado hacia Paredes de Nava, pero la obra se paralizó tras haber construido 25 km; en 1759 se retomó el Ramal Norte desde la zona de Alar del Rey; en agosto de 1791 se dio por concluido el tramo inferior del Ramal Norte y sus aguas se unieron con las del ramal de Campos en Calahorra de Ribas; en 1792 se inicia el ramal sur en el Serrón. 

En 1804 volvieron a interrumpirse las obras por la guerra de la Independencia; en 1828 pasó a manos de una empresa privada, ya que  Fernando VII, ante la imposibilidad del Erario Público de seguir sufragando la obra, dictó una Real Orden para que el proyecto lo ejecutara una empresa privada. En 1831 el Estado concedía a la "Compañía del Canal de Castilla" la explotación durante 80 años (luego reducidos a 70); en 1835 se terminó el ramal sur llegando las aguas a Valladolid; y en noviembre-diciembre de 1849, bajo el reinado de Isabel II el canal  en su ramal de Campos alcanzó Medina de Rioseco y quedó configurado prácticamente como lo conocemos hoy. El 14 de diciembre de 1849 comenzó oficialmente la explotación por parte de la Compañía del Canal de Castilla. Por tanto, puede decirse que el Canal de Castilla se construyó entre 1753 y 1849. Casi un siglo. Una obra ilustrada que nace con Fernando VI y el marqués de la Ensenada, atraviesa el reinado de Carlos III, la Guerra de la Independencia, las crisis del primer liberalismo y termina ya en tiempos de Isabel II.

La longitud total que suele darse es de 207 kilómetros, aunque algunas fuentes hablan de 205, 207 o incluso algo más, según incluyan ramalillos, dársenas o mediciones técnicas. La estructura general tiene forma de Y invertida: nace al norte, en Alar del Rey, y se divide después hacia Medina de Rioseco y Valladolid. El canal discurre por las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid. Entre los núcleos más representativos están:

Ramales y pueblos por los que pasa

En el Ramal Norte: Alar del Rey (cabecera), San Quirce de Río Pisuerga, Herrera de Pisuerga, Ventosa de Pisuerga, Castrillo de Río Pisuerga, Olmos de Pisuerga, Naveros de Pisuerga, San Llorente de la Vega, Melgar de Fernamental, Osorno, Cabañas de Castilla, Requena de Campos, Boadilla del Camino, Frómista (famosa por su cuádruple esclusa), Piña de Campos, Amayuelas y Calahorra de Ribas/Ribas de Campos. En el Ramal de Campos: El Serrón, Villaumbrales  (sede del Museo del Canal) , Becerril de Campos, Sahagún el Real, Paredes de Nava, Fuentes de Nava, Abarca de Campos, Capillas, Castil de Vela, Belmonte de Campos, Tamariz de Campos y Medina de Rioseco (dársena final).  En el Ramal Sur: Grijota, Palencia, Villamuriel de Cerrato, Soto de Albúrez, Baños de Cerrato, Dueñas, Cubillas de Santa Marta, Trigueros del Valle, Valoria la Buena y Valladolid.  El Ramal Norte tiene 75 km y 24 esclusas para vencer un desnivel de 85-87 metros, el Ramal de Campos se extiende a  lo largo de 78 km y 7 esclusas ( es el de menor desnivel) y el Ramal Sur posee 54 km y 18 esclusas, en total 49 esclusas que permiten salvar los desniveles, además de acueductos, presas, dársenas, retenciones y puentes. Se vence un desnivel total de 150 metros. El cauce se excavó directamente sobre el terreno, a pico y pala, sin maquinaria pesada, con sección trapezoidal, anchuras variables entre 11 y 22 metros y profundidades aproximadas entre 1,80 y 3 metros.  

Construcción: coste y mano de obra

En la obra trabajaron campesinos de las poblaciones cercanas, destacamentos del ejército y presidiarios.  La fuerza de trabajo llegó a superar las 4.500 personas en algunos momentos, reclutadas entre la población local y mediante trabajo forzado de penados, práctica habitual en la época para las obras públicas. La aportación técnica corrió a cargo del Cuerpo de Ingenieros Militares durante el siglo XVIII y, en el XIX, de ingenieros civiles. Según las fuentes, participaron entre 2.500 y 4.500 presidiarios en condiciones de trabajos forzados, puestos por el gobierno a disposición de la Compañía del Canal de Castilla, con una asignación de 2,5 reales por presidiario y día que pagaba el gobierno. De aquella etapa todavía se conservan mazmorras para los presidiarios.

Además de excavar el canal, hubo que levantar una arquitectura hidráulica enorme: esclusas, presas, puentes, acueductos, dársenas, retenciones, molinos, fábricas, almacenes y casas de escluseros. No era solo una zanja con agua. Era un sistema técnico, económico y territorial completo. Carlos IV ordenó incluso repoblar el entorno del canal: se intentó crear once nuevas poblaciones a lo largo del recorrido, aunque solo consolidó Alar del Rey; otras como San Carlos de Abánades y Sahagún el Real tuvieron vida efímera.

No hay una  cifra cerrada y definitiva del coste de las obras, pero fue enorme y muy superior a lo previsto. La obra se prolongó durante casi cien años, pasó por financiación pública y privada, sufrió paralizaciones, cambios de proyecto y reformulaciones contractuales. Una estimación académica, citando cálculos de Tapia y Helguera, sitúa el coste en más de 80 millones de reales, con años en los que el desembolso superó los 3 millones de reales. A coste actual habría supuesto entre 800 y 1.200 millones de euros.

Función principal

Su función principal era el transporte de mercancías, sobre todo grano, mediante barcazas tiradas por mulas desde los caminos de sirga. El recorrido diario de las barcazas oscilaba entre 20 y 30 kilómetros, por lo que el trayecto entre Alar del Rey y Medina de Rioseco duraba entre 5 y 8 días. La navegación comercial comenzó antes de terminarse toda la obra, hacia 1792, y alcanzó su mayor esplendor entre 1850 y 1860, cuando llegaron a circular unas 400 barcazas. También hubo transporte de pasajeros: se citan incluso diligencias diarias entre Valladolid y Palencia.

Además, aprovechando la fuerza motriz del agua en las esclusas, surgió una notable actividad industrial vinculada al agua: fábricas de harinas, papel, cueros, molinos, batanes, armas e incluso astilleros. La navegación se mantuvo hasta bien entrado el siglo XX: el cierre definitivo al tráfico se produjo en 1959, motivado por la competencia del ferrocarril Valladolid-Alar del Rey, cuyo trazado paralelo al canal lo dejó obsoleto comercialmente.

Usos actuales

La Confederación Hidrográfica del Duero indica que actualmente el canal sirve para abastecimiento: surte de agua potable a 48 municipios, entre los que destacan Palencia y la mitad de Valladolid, llegando a cerca de 400.000 personas; regadío: riega unas 34.000 hectáreas y producción hidroeléctrica en determinados saltos. También se ha consolidado como recurso turístico: se han recuperado los caminos de sirga como vías cicloturísticas y senderistas. Se realizan paseos en barco turístico en tramos de Herrera de Pisuerga, Villaumbrales y Medina de Rioseco. 

El Museo del Canal está situado en Villaumbrales, donde se exhiben restos de los astilleros. El Canal de Castilla es hoy un paisaje histórico. No solo importa el agua, sino todo lo que queda a su alrededor que constituye un patrimonio cultural e industrial de primer orden: esclusas, fábricas harineras, puentes, acueductos, dársenas, casas de escluseros, caminos de sirga, arbolado (en sus orillas han surgido ecosistemas de ribera, con vegetación higrófila (carrizos, espadañas), bosques de galería (olmos, chopos, álamos, fresnos, sauces) y arbustos;  humedales y pueblos que nacieron o crecieron mirando al canal. Está considerado Bien de Interés Cultural y es una de las grandes rutas patrimoniales de Castilla y León.

En resumen: fue un proyecto ilustrado para sacar Castilla al mar; nació para transportar cereal y mercancías; costó décadas, millones de reales y muchísimo trabajo humano; el ferrocarril lo dejó atrás como vía comercial; y hoy sobrevive como canal de riego, abastecimiento, energía, memoria industrial, corredor ecológico y ruta turística.


Album sonoro familiar: "No te puedo querer"

A esta canción, con ritmo de pasodoble me referí en una entrada anterior cuando hablaba de "Tres Cruces", una de las canciones imprescindibles de mi album sonoro familiar. Como aquella la canción "No te puedo querer"  fue compuesta por Carmelo Larrea Carricarte. Larrea fue una de las figuras más importantes de la música popular española de mediados del siglo XX. Sus canciones fueron parte de la memoria sentimental de la generación de la postguerra. Nació en el barrio bilbaino de Elorrieta (Deusto) el 16 de julio de 1907. Mostró desde niño grandes facultades para la música. Estudió en la Sociedad Filarmónica teniendo como maestro de órgano y piano a Jesús Guridi. A comienzos de los años 30 se enrola como  músico en el circo de los Hermanos Carrey, formando un trío  de piano, violín y concertina. Luego actuará en el circo Corzana y en el Feijoo. La guerra le sorprende en Jerez de la Frontera donde se convierte en saxofón de una banda militar. 

Tras la guerra se asienta en Sevilla tocando este instrumento con diversas orquestas y en diferentes salas de fiesta. Conoce a Antonio Machín para quien compone en 1941 el bolero "Noche triste". A partir de entonces no cesará su producción con canciones como "Las doce en punto", "Un año más" y es coautor del pasodoble "No te puedo querer", la canción de mayor recaudación en la SGAE de 1952. Las versiones más conocidas de esta canción son las de Jorge Sepúlveda y "Los churumbeles de España" con la voz de Juan Legido. Esta canción será una de las fijas en verbenas, ferias y fiestas de toda España. Su letra  muestra un desengaño amoroso - provocado al parecer por el desprecio de “la contraria” - del que el cantante sale, aparentemente, con garbo y chulería: “ahora es tarde, no hay remedio/ ya no te puedo querer”. También es autor de "La tres cosas" y "Puente de piedra"

Después de su etapa sevillana se traslada  a Madrid. Aquí aparece "Dos cruces", una de sus canciones más populares. Para Angelillo, y para la película "Suspiros de Triana", compuso  "Camino verde". Tras nueve años de trabajar por diversos países de América, se desplaza a Londres, donde se incorpora a la orquesta del barco israelí "Nili", que hizo cruceros turísticos por los países nórdicos. Luego regresa a vivir definitivamente a Madrid, con su esposa, Josefina Reguilón. Falleció el 2 de febrero de 1980 a las cuatro de la mañana víctima de un infarto de miocardio. Contaba con 72 años.
 
A continuación dejo el texto y una grabación  de "No te puedo querer", concretamente la versión de Jorge Sepúlveda:

No quiero que me supliques
Que yo te quiera
No quiero verte llorar
Ni quiero que pases pena
Despreciaste mi cariño
Cuando yo te lo entregaba
Y un cuchillo me clavabas
En mitad del corazón
Lo mismo que estás sufriendo
Yo también por tí sufrí
Hazte cuenta que me he muerto
Y no te acuerdes de mí


No te puedo querer
Porque no sientes
Lo que yo siento
No te puedo querer
Apartame de tu pensamiento
Un día te quise
Y al verme llorando
Tú te reías de mi padecer
Ahora es tarde, no hay remedio
Ya no te puedo querer

Yo bien quisiera quererte
Pero no puedo
La culpa no tengo yo
Ni mando en mi sentimientos
Tú jamás podrás negarlo
Que te quise ciegamente
Y que esclavo estuve siempre
De tu gusto y voluntad
Si ahora ya no te quiero
No te debes de dejar
Que te pago con monea
Que me enseñaste a acuñar


No te puedo querer
Porque no sientes
Lo que yo siento
No te puedo querer
Apartame de tu pensamiento
Un día te quise
Y al verme llorando
Tú te reías de mi padecer
Ahora es tarde, no hay remedio
Ya no te puedo querer

 


 

domingo, 17 de mayo de 2026

Los palomares de Tierra de Campos

Si los hórreos caracterizan el paisaje de Asturias o Galicia, los palomares son una parte fundamental del paisaje de Tierra de Campos y contribuyen decisivamente a perfilar su skyline y su identidad. Su origen se remonta la edad media. Su función principal era la cría de palomas para el autoconsumo aunque también se obtenía un abono orgánico conocida como palomina (guano). Estaban construidos con diferentes materiales naturales propios de la zona: tierra cruda, revestimiento de cal, refuerzos de ladrillo macizo o mampostería y cubiertas de madera a diferentes aguas. Su forma es predominantemente circular, con patio o sin él aunque también abundan los cuadrados y rectangulares, casi siempre en las inmediaciones de los pueblos.  En toda la provincia  existen cerca de un millar de palomares. En las inmediaciones de  los pueblos donde pasé mis veranos durante mi infancia y primera juventud, Fuentes de Nava y Autillo de Campos, recuerdo que existían algunos palomares. 

En Palencia hay diferentes rutas y agrupaciones de palomares que destacan sobre el conjunto y que se encuentran  en diferente estado de conservación. La primera ruta de 50 km recorre seis pueblos con cerca de 70 palomares: Frechilla, Guaza de Campos, Capillas, Torremormojón, Pedraza de Campos y Villamartín de Campos. En Frechilla había una decena de construcciones, paralelas al curso del río Valdeginate. En Guaza de Campos se podían contar hasta una quincena de palomares en dos grupos, al sur y al noreste del pueblo. En Capillas había 7 palomares, también en dos agrupaciones, una al noroeste y otra al oeste de la localidad. En Torremormojón encontramos un conjunto formado por 17 palomares, en su mayoría en mal estado de conservación, al oeste del pueblo también en dos agrupaciones. Pedraza de Campos  cuenta con 12 palomares documentados en dos agrupaciones, al suroeste y al sureste. En Villamartín de Campos hay un único grupo, situado al oeste del casco urbano, con 8 palomares y destacan por su gran tamaño, tanto de perímetro como de altura. La segunda ruta la conforman Tamara de Campos, Santoyo y Astudillo. El pueblo que cuenta con más palomares de ellos es Tamara de Campos con 21, dos de ellos octogonales. El conjunto de palomares de Santoyo está compuesto por 15 palomares situados al este de la localidad. Aquí está, además, el centro temático del palomar. En Astudillo hay tres conjuntos de palomares que suman un total de 15 construcciones.

Album sonoro familiar: "Rascayú, Rascayú"

Esta canción, modificada ligeramente en su texto, salía alguna vez a colación en el ámbito familiar cuando mis padres, -lo oí más en boca de mi madre que de mi padre-,   querían poner de manifiesto tu ineptitud en la vida ante un cambio drástico, por ejemplo el fallecimiento de un familiar o allegado cercano, en este caso  eran  los padres, pero podía ser el marido frente a la muerte de la esposa, etc. "Rascayú Rascayú, cuando muera que harás tú...", cuando la letra de la canción decía "Rascayú Rascayú, cuando mueras que harás tú..."

Esta canción de 1943, todo un éxito en su época,  la debieron escuchar mis padres cuando tendrían 14 o 16 años y fue compuesta e interpretada por el músico mallorquín Bonet de San Pedro. Tenía un ritmo de foxtrot y un evidente humor negro ya que narra la historia de un personaje que visita a su amor fallecido en el cementerio y  entabla amistad con diversos esqueletos. Además se pregunta que hará el personaje una vez fallecido, ya que únicamente será un cadáver, nada más.

Inspirada, según algunos expertos, en "La boda negra" del cubano Alberto Villalón, basada a su vez en un hecho real de primeros de siglo tuvo algún problema con la censura de la época especialmente porque en los entornos populares  se podía aludir  veladamente a Franco y su destino y  frente a la iglesia orque ponía en duda la existencia de la vida después de la muerte.

Fue versionada entre otros por Rudy Ventura (1960), Los gatos negros (1966) o la Topolino Radio Orquesta (1981). Adjunto el texto y la versión original de Bonet de San Pedro y "Los siete de Palma" en disco de pizarra remasterizada por Aragón Dubs.

Rascayú cuando mueras que harás túRascayú cuando mueras que harás túTú serás un cadáver nada másRascayú cuando mueras que harás túOigan la historia que contome un díaEl viejo enterrador de la comarcaEra un viejo a que la suerte impíaSu rico bien arrebató la parcaTodas las noches iba al cementerioA visitar la tumba de su hermosaY la gente murmuraba con misterio"Es un muerto escapado de la fosa"Rascayú cuando mueras que harás túRascayú cuando mueras que harás túTú serás un cadáver nada másRascayú cuando mueras que harás túHizo amistad con muchos esqueletosQue salían bailando una sardanaY mezclando sus voces de ultratumbaCon el croado de alguna ranaLos pobrecitos iban mal vestidosCon sábanas que ad hoc habían robadoY el guardián se decía con recelo"Estos muertos se me han revolucionado"Si no es bastante tétrica la historiaLos fuegos fatuos se meten en el líoArmando con sus luces tenebrosasUn cacao de padre y muy señor míoRascayú cuando mueras que harás túRascayú cuando mueras que harás túTú serás un cadáver nada másRascayú cuando mueras que harás túRascayú cuando mueras que harás túRascayú cuando mueras que harás túTú serás un cadáver nada másRascayú cuando mueras que harás tú